
Ni por dos, ni por tres, Málaga cuenta con seis veces más zonas verdes que hace unos años. A la apuesta tecnológica de la ciudad se suma también, podríamos decir, la apuesta verde. En un espacio de tiempo de diecisiete años se ha llegado al dato de siete metros cuadrados por cada habitante. En 1995 este dato era de 1,3 metros cuadrados por cada habitante. El crecimiento en cuanto a zonas verdes y de recreo en la ciudad es espectacular y ha sido una constante desde hace casi dos décadas.
Sólo entre los años 2011 y 2012 se pasaba de 6,86 a 7 metros de zonas verdes por habitante. Todo ello según el Observatorio del Medio Ambiente Urbano. Aún queda lejos la meta fijada de diez metros cuadrados por habitante que es el mínimo al que insta la Organización Mundial de la Salud. El OMAU considera que este objetivo se alcanzará en el año 2020. Hoy en Málaga el 95% de la población reside a menos de trescientos metros de alguna zona verde y sin necesidad de desplazarse a la misma en vehículo alguno.

