
Un mes es el plazo que han dado los taxistas andaluces a las instituciones para que solucionen el gran problema que para ellos esta generando el intrusismo en el sector. La mayoría son extranjeros utilizando coches particulares para recoger turistas y viajeros en general desde el aeropuerto y otros lugares. Los representantes del gremio acudieron ayer a la reunión que convocaban los autónomos del Taxi en Málaga capital para hacer frente común.
Convocar una huelga esta sobre la mesa, pero de momento se han aplacando los ánimos y llegado a la conclusión de que antes hay que agotar todas las vías de diálogo. De momento intentan evitar movilizaciones en pleno verano y así no afectar al turismo, sin embargo el ambiente está muy caliente, pues el sector tiene muchas dificultades para aguantar la situación. El colectivo volverá a reunirse el próximo 6 de septiembre. Para entonces, esperan poder mantener las reuniones con la delegada del Gobierno de Andalucía, la consejera de Fomento, los ayuntamientos y la Federación de Municipios y Provincias.